Olatz García, de LSB-USO Euskadi, trasladó los problemas y dificultades de la juventud española en el seminario EZA sobre la Generación Z y su situación en el mercado laboral
Del 18 al 20 de septiembre de 2026, la localidad de Velehrad, en República Checa, acogió el seminario «Generación Z en el mercado laboral», organizado por Křesťan a práce (KAP) y el Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores (EZA), con financiación de la Unión Europea.
El encuentro reunió a participantes de República Checa, Eslovaquia, Polonia, Alemania, Bélgica y España, entre otros países. USO estuvo representada con Jairo Gonzalo, secretario de Internacional y Cooperación, y Olatz García, de LSB-USO Euskadi, quien aportó la perspectiva sindical al debate sobre las condiciones de vida y de trabajo de las personas jóvenes.
A lo largo de tres días se compartieron experiencias nacionales y contrastaron perspectivas académicas, laborales y juveniles. Las ponencias y mesas redondas abordaron las expectativas de la Generación Z ante el empleo, la cooperación entre generaciones, la ética en el entorno laboral y los cambios asociados a las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.

Uno de los asuntos de debate fue la necesidad de superar los estereotipos generacionales. Las intervenciones permitieron reflexionar sobre las diferencias en la relación con el trabajo, pero también sobre aspiraciones compartidas: estabilidad económica, oportunidades de desarrollo, reconocimiento y equilibrio entre la vida laboral y personal. Asimismo, se destacó la importancia de escuchar a las personas jóvenes y de favorecer el aprendizaje mutuo entre quienes se incorporan al mercado laboral y quienes cuentan con una trayectoria más amplia.
La comunicación digital, el papel de las redes sociales y las implicaciones de la inteligencia artificial para la formación y el empleo ocuparon también un espacio destacado. Estos debates se relacionaron con cuestiones como el sentido del trabajo, los valores personales y familiares y la protección del bienestar y la salud mental.
El intercambio de experiencias puso de relieve que las dificultades de la juventud no pueden explicarse únicamente por sus actitudes o preferencias. Las condiciones de empleo, los ingresos y el acceso a la vivienda resultan decisivos para comprender sus posibilidades reales de emancipación.
Olatz García, la voz de la juventud de USO
En su intervención, Olatz García, afiliada de LSB-USO, trasladó los problemas y las dificultades de la juventud española desde una perspectiva sindical, conectando el acceso a la educación, la precariedad laboral y la vivienda. Su aportación situó en el centro una contradicción: una de las generaciones más formadas sigue encontrando importantes obstáculos para construir una vida independiente.
García reflexionó sobre el debilitamiento de la promesa de que estudiar, obtener una titulación y trabajar permitiría alcanzar estabilidad. Señaló que las barreras comienzan en la propia formación, cuando la insuficiencia de plazas públicas deja fuera a estudiantes con buenas calificaciones y les obliga a considerar alternativas privadas difíciles de costear. A ello se añaden los gastos de materiales, transporte y alojamiento, que llevan a muchas personas jóvenes a compaginar estudios y empleo, con el consiguiente desgaste.
En el ámbito laboral, destacó que tener formación no garantiza acceder a un trabajo estable, bien remunerado y acorde con la cualificación adquirida. La sobrecualificación, los bajos salarios y la inseguridad dificultan el ahorro y la planificación de un proyecto de vida.
La vivienda fue otro de los ejes de su intervención. La joven explicó cómo los alquileres absorben una parte importante de los ingresos juveniles y limitan la posibilidad de reunir el ahorro necesario para comprar una casa. Así, disponer de un empleo no siempre permite abandonar el hogar familiar ni afrontar con autonomía los gastos cotidianos.
Frente a estas dificultades, reivindicó la organización juvenil y la acción colectiva como herramientas para impulsar cambios. Destacó la labor del Consejo de la Juventud de España y de su Observatorio de Emancipación para visibilizar las condiciones económicas de las personas jóvenes, y recordó la relación entre inseguridad económica y salud mental.
Como mensaje final, rechazó los estereotipos que presentan a la juventud como una generación perezosa y apeló a transformar las promesas en soluciones estructurales. Educación pública accesible, condiciones laborales justas, salarios dignos y vivienda asequible fueron las demandas con las que cerró su intervención, defendiendo que invertir en la juventud es invertir en el futuro del país.



















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